La prueba de cámara
- OUL
- 19 ago 2020
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La llamada “prueba de cámara” es una herramienta fundamental en todos sentidos para el realizador y sus colaboradores, principalmente porque a través de ella es posible saber si los elementos contemplados en el diseño de arte y la planeación de la película conseguirán su propósito en la pantalla.
Como su nombre lo indica, será de enorme utilidad poner a prueba frente a cámara todo aquello que pudiera plantear dificultad durante el rodaje del filme, para comprobar, en el cuadro cinematográfico, lo que ha sido imaginado desde el guión.
Un buen ejemplo en la dirección de arte es la dificultad de recrear el pasado histórico, en nuestro caso los años veintes en el contexto de una Casa Quinta ubicada en la frontera México-Estados Unidos, específicamente en San Antonio, Texas.
Siendo la prueba de cámara un primer acercamiento de aquello que se pretende realizar, su propósito no es recrear las condiciones finales en las cuales se llevará a cabo el rodaje.
Su función es poner a prueba aquellos elementos que presentan un reto particular en su realización, procurando ser lo más fiel posible a la idea que se pretende lograr en su ejecución final.
Para nuestro propósito diseñamos una prueba de cámara en dónde poder experimentar algunas de las dificultades que presentaba planificar un rodaje independiente, con recursos limitados y con un plan de rodaje apretado.
El primer reto fue probar al equipo creativo, quienes por primera vez nos reuníamos en un proyecto de esta naturaleza y, en algunos casos, participábamos por vez primera en la realización de una película.
El segundo reto era lograr la caracterización de época de los personajes principales. Para ello nos propusimos poner a prueba el maquillaje, el peinado y los vestuarios.
La prueba consistió en montar dos secuencias del guión literario, por separado, ambas resueltas en un solo plano o plano secuencia, con el propósito de someter al equipo de trabajo a una dificultad máxima en un tiempo limitado, aún más reducido que el propio plan de rodaje.
La primera secuencia se planificó con un dolly lateral, semi curvo, en un movimiento de ida y vuelta con variaciones de foco y tamaño de cuadro. Se trataba de la primera secuencia del guión literario, con dos actrices, ambas sin experiencia previa en actuación para cine.
La segunda prueba se trató de un movimiento de pluma, con diversos planos y cambios de foco. En este caso se probó una diferente caracterización para una misma actriz y se incorporó una nueva actriz con experiencia en teatro pero no en cine.
La prueba de cámara no pretende ser otra cosa más que eso, una prueba. En caso de no conseguir el propósito buscado, el realizador podrá tomar en cuenta su resultado para corregirlo. De otra forma, la prueba podrá confirmar que se ha tomado el camino correcto para obtener aquello que se desea lograr en el resultado final.